Un país de invalidados sobradamente preparados.

En una situación excepcional como la que estamos viviendo, de «expectación», sobre ¿Qué pasará? ¿Quién nos gobernará? y sobre todo ¿Hacia dónde vamos? 

Unido a un porcentaje elevado de parados, y de personas fuera de las estadísticas. La incertidumbre aún es mayor.

La panacea del emprendimiento, después de unos años ha pasado a no serlo tanto.

Muchos «invalidados» de hoy, se metieron a emprender cuando comenzó la crisis y que todavía no había dado tan fuerte.

Ahora después de unos años esos «invalidados» se encuentran otra vez en la misma situación. Bueno, por lo que comprobamos no en la misma. 
Porque después de pasar algunos por estar en el paro y emprender, ahora se encuentran en tierra de nadie.
Una palabra que escuchamos mucho a profesionales con experiencia, y que muchos de ellos demostraron su valía durante años es «ya no valgo para trabajar». 
Esta terrible frase suena aún más terrible cuando lo dice una persona de 38, de 43, de 52 o de 64 años.
¿Estamos tirando el talento y la experiencia por la borda?
Pues parece que sí, la ralentización del último año con tantas elecciones, y de los últimos meses con las últimas elecciones, hacen aún más dura ésta situación. 
Sólo hay que prestar atención en los encuentros profesionales, de networking, ferias etc. Donde la palabra «invalidado» para trabajar se oye en exceso.
Como dijo el otro día en el Salón MiEmpresa una señora de mediana edad, «me da igual trabajar de lo mío, es imposible, el problema que veo, es que no me cogen ni para atender llamadas»
No puede ser que profesionales con experiencia demostrable, con formación adecuada, y ya dispuestos a cualquier puesto, se queden apartados.

El crecimiento de un país tiene mucho que ver con la gestión de su talento. La llamada fuga de cerebros es terrible para cualquier estado. Pero si además de los que se marchan, los que se quedan no pueden desarrollar su talento. Pasaremos a ser un país por debajo de nuestras posibilidades.

Según algunos estudios no hay trabajo para todos, si es así, quizás lo primero que hay que cambiar son las políticas de emprendimiento. Y dar facilidades reales y no electorales.

Porque después de trabajar por cuenta ajena, y de emprender con el dinero del paro. Que fracasen el 80% de las empresas en los cinco primeros años, y que un porcentaje aún mayor no lleguen a cumplir los dos primeros, quizás tiene mucho que ver con políticas de emprendimiento equivocadas.
Mucho impuesto y poca información siempre es una  fórmula peligrosa.
Cómo la esperanza es lo último que se pierde, del nuevo gobierno, sea el que sea, que comprenda que los autónomos, freelance y microempresas representan el 96% del tejido empresarial. Y que no es bueno para un país que cierren 8 de cada 10 empresas antes de cumplir los 5 años.
Fotos:WFM Comunicación
#elcanaldelacomunicacion




Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar