La posverdad en los tiempos de la mentira

¿Está la mentira instaurada en lo
cotidiano? , resulta sorprendente en una época con tanta posibilidad de
informarnos, la poca capacidad para distinguir lo que es verdad de lo que no.
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(Todos los derechos reservados)
En los últimos años la confianza
en las
  instituciones  ha alcanzado mínimos históricos prácticamente  en países de todo el mundo, pero sin
embargo,
  parece que nos creemos lo
que nos interesa.
Por qué lo llaman posverdad cuando quieren decir mentira.
De hecho, a la posverdad se la llega a definir en algunos casos “como  una forma de manipular a la opinión
pública apelando a las emociones y a las creencias personales , lo que  podemos denominar  el marco previo de referencia ,
prescindiendo de los hechos objetivos, es decir de la verdad”
Nos podemos preguntar ¿No hay
forma de diferenciar?
Los políticos recurren a mensajes
cada vez más  drásticos.
Los medios tradicionales luchan
por captar la atención del público que les interesa, y las redes  que crean y participan
 los  usuarios ,muchas veces son un eco.
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Lo que permitimos a personas que deciden
sobre nosotros ¿Lo permitiríamos en nuestro entorno cotidiano?
 …  seguro que no.

¿Somos un país de ciudadanos
obsolescentes?
La posverdad en política  es una metodología muy utilizada en los
últimos años, siendo su máximo exponente el actual presidente de EE.UU.
La metodología aplicada  se sostiene en la idea de que la
apariencia de verdad  es más
importante que la verdad misma.

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En el año 2015  Jayson Harsin  utilizó la definición de “régimen de posverdad” que es fruto de un conjunto de
situaciones que en los últimos años nos 
han llevado  a la sociedad
de la posverdad , otros expertos ven el origen  en la época de Bush y en la lejana o cercana ,por las
consecuencias que aún sufrimos, de la llamada guerra de Irak.
La ciencia cognitiva que maneja  la percepción y la creencia de las poblaciones segmentadas,
la fragmentación de los medios de comunicación masivos que repiten la
información, produce sobre carga  y
aceleración de la información, mucho contenido generado por usuarios no profesionales
y por profesionales de los nuevos medios. También los algoritmos que determinan lo
que aparece en las redes 
sociales  y  medios de comunicación controvertidos
con las circunstancias . Esto lleva a que la verdad y los hechos sean objeto de deliberación, confrontación y distorsión.
La manía que tenemos de poner
nombres a cosas, cuestiones o actitudes que ya lo tienen, puede ser debido a la
relativa laxitud en reacción a las mentiras, muchas de ellas nada piadosas, de
personas importantes y que la costumbre está haciendo que seamos permisivos.
La infoxicación ayuda y el
múltiple número de fuentes  hace
que se amplíe la confusión.
Creo firmemente que la posverdad
es una causa de la época en la que vivimos, donde la mentira continuada se
convierte en verdad o por lo menos hay mucha gente que se lo quiere creer. Me
imagino que será para que su conciencia esté más tranquila.
Los libros que mienten, que los hay, no pueden cambiar la historia, los periódicos y medios pagados por
empresas públicas o afines a intereses, aunque se empeñen, no pueden hacer de la
mentira una verdad.
Los políticos ,históricamente  han  realizado promesas que sabiendo no podían cumplir  utilizaban para «capturar» votantes.
Siempre ha sido así, y hace unos años se consideró como un método anticuado.
Aunque de un tiempo a esta parte, se
ha  creado una metodología para su
utilización,  esto implica
desarrollo de discursos para cada tipo de votante, con la colaboración de  medios de comunicación que ayudan a
transmitir y repetir la mentira  hasta conseguir que sea verdad o posverdad.
La filtración de la información,
la comparación de las noticias y la identificación de las fuentes, junto con
dejar de escuchar solo lo que nos gusta nos hará más libres.
Para finalizar, posverdad llegará
al diccionario a finales de este año, 
la Academia  lo incluirá
después de 14 años de su aparición por primera vez en español, en el año 2003 en
el libro “El prisionero de las 21.30” de Luis Verdú

“La verdad adelgaza y no quiebra, y
siempre anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua” M. De Cervantes
Don Miguel… eso era en otros tiempos…

#elcanaldelacomunicacion



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