“De ingeniero a emprendedor sólo hay …un proyecto”

#Storyemprendetelling
La
primera historia sobre emprendimiento resulta muy representativa.

“De
ingeniero a emprendedor sólo hay …un proyecto”
Emprendedor
:Juan Martín-montes García 
“Juanmar”

Juanmar
es un joven de 40 años que estudió Teleco, todo iba bien, saco la carrera sin
complicaciones y cuando terminó comenzó en una gran empresa  con proyectos en innovación.
Siempre
fue curioso y comenzó a interesarse por diferentes temas de internet y por algo
que comenzaba llamado APPs.

Cada
vez su curiosidad e inquietud fue a mas, hasta que en 2007 junto con un par de
amigos comenzaron a pensar en serio en el tema de las aplicaciones. Pero según
comenta no era el momento adecuado, el mercado no estaba preparado.
Juanmar tenía a sus dos socio-amigos, Alex era el más creativo
trabajaba en una empresa de alimentación en el departamento de Mk y Odilo era
compañero de carrera y trabajaba en la competencia de la empresa de Juanmar.
En
el 2008 Juanmar estaba un poco aburrido de su trabajo y seguía pensando en
nuevos proyectos que ponía en común con sus amigos-socios, a finales de ese año
a Odilo le despidieron de su trabajo y todo se precipitó. 

El mismo día del
despido quedaron los 3 amigos y Juanmar propuso que el proyecto que estaba
aparcado era el momento de ponerlo en marcha. Mientras Alex y él seguían en sus
trabajos, Odilo podía ser el que se ocupaba de la nueva empresa. Con el apoyo
de ellos.
En
diciembre del 2008 comenzaron las gestiones para montar la empresa, entre una
ventanilla, otra, reuniones de trabajo 
etc, pasaron casi 5 meses. Los tres socios definieron sus funciones  y la empresa de aplicaciones comenzó su camino.

Habían
creado una aplicación de reserva de hoteles a través de Internet.
 
En
esos meses, tanto Odilo como Juanmar
 
y Alex, estos en su tiempo libre, se dedicaban a buscar posibles
clientes para formar parte de la aplicación. En estos primeros meses estuvieron
a punto de tirar la toalla. Y fue cuando Odilo, por el que se había precipitado
todo, encontró un trabajo y les dijo que dejaba la aventura emprendedora. Fue
un duro golpe tanto para Juanmar como para Alex, y por supuesto el fin de una
amistad desde la facultad. Les dijo que no estaba preparado para ser
emprendedor.

Juanmar
y Alex tuvieron que comprar su parte de la sociedad y volver a empezar.
Juanmar
vio que si seguía trabajando por cuenta ajena el proyecto no era viable y
decidió negociar con la empresa su salida, y apostar por su proyecto empresarial.
Por
eso a finales del 2009 se hizo emprendedor, autónomo y comenzó a dormir mal.
Le
dedicaba 16 horas diarias entre, papeleos, buscar negocio, hacer presentaciones
a clientes y todas esas cosas que acompañan el emprendimiento y que poco tiene
que ver en muchas ocasiones con el proyecto en sí. A finales del 2009 consiguió
algunos clientes, había más interés por los usuarios que por los que él define
su verdaderos clientes. Al principio de 2010 Alex estaba pasando por un mal
momento personal y profesional y decidió hacerse un “Odilo”.
Juanmar
el que más había luchado, el que tuvo la idea y el que siempre había estado al
100×100 se quedó sólo. Compro la parte de Alex, y lo que había comenzado hacía
poco más de un año con sus amigos del alma, ahora había pasado de ser  un proyecto ilusionante a convertirse en una pesadilla. Dejó un pequeño local que habían alquilado y
comenzó a trabajar desde casa. Todos los meses tenía que hacer aportaciones,
seguía trabajando 16 horas y por segunda vez sintió “la soledad del
emprendedor”, no podía contratar a nadie. Era el chico de los recados, el
gestor, el de nuevo negocio, el community Manager, el ingeniero y mil trabajos
más. Si a todo esto añadimos que el 2009 fue un mal año para el turismo pues…
Durante
los 6 primeros meses del 2010 intento reinventar el negocio, pensó en nuevas
estrategias, y se volvió un asiduo de charlas sobre emprendedores, contactó con
Bussines Angel, pero no consiguió nada. Y el negocio no despegaba. Después del
verano, que no de vacaciones, cambio la estrategia, y aunque ya lo había
intentado, se puso en búsqueda activa  de socios. Su situación cada vez era peor. Cuando comenzó con
la idea del proyecto tenía una cosa clara, que lo que montase lo haría con sus
ahorros, pero claro los ahorros no son infinitos y después de tantos “tras
pies” tenía poco colchón donde apoyarse.
En
un encuentro de networking, conoció a un chico que trabajaba en una web de
búsqueda de destinos vacacionales. Y le comentó que se pasase a conocer al jefe
que era un tío muy majo. Pasó un mes hasta que pudo acudir a la empresa
“competencia”. El jefe , llamémoslo así, era un tipo simpático pero muy listo.
Sabía perfectamente  la situación
de Juanmar y conocía su aplicación. Después de una breve charla el jefe fue al
grano y le propuso hacer unos cambios en la aplicación adaptándola a su
negocio. Sólo quedaba un pequeño detalle. Juanmar quería seguir vinculado a su
proyecto y así lo expuso. El jefe le dijo que sin problema pero como freelance.
No había opción. 

El año 2010 terminaba con un nuevo proyecto, adaptar el suyo
en una empresa distinta, aunque seguía siendo emprendedor  y 
autónomo. Realizó la venta y firmo un contrato mercantil. Estaba otra
vez ilusionado.
Trabajó
de freelance  hasta septiembre de
2011 que el “jefe” decidió que no era ya necesaria su colaboración. Lo peor fue
que su aplicación había conseguido dar un vuelco al negocio.


A
finales del 2011 estaba como dice Juanmar «en tierra de nadie», sin proyecto,
sin trabajo, sin empresa y sin paro.
Después
de un tiempo de no “encontrarse” y debido a la situación económica, algunos
amigos comenzaron a ser “aventureros” .
Estaba
totalmente bloqueado. Hasta que alguno de sus “aventureros” amigos le fue
animando como en aquella película de “Venta a Alemania Pepe”.
Juanmar
que tenía su cv actualizado desde el día siguiente de terminar su colaboración.
Comenzó a moverse en ofertas de empleo fuera de España.  Y en Junio de 2012 cuando vio que esto
no mejoraba, con ayuda de sus padres, 
con 38 años y coincidiendo que su chica se acababa de quedar en paro
decidió hacerse “aventurero”. Se marcharon a Londres. Actualmente sigue
viviendo allí , con muchas ganas de
volver, y eso que desde hace 10 meses tiene un trabajo relacionado con su
carrera en una empresa británica. Pero eso es otra historia.
Historia de Juanmar

#Networkingenacción

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